Cómo quitar las manchas de sangre de las sábanas sin arruinar la ropa

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La sangre es una pesadilla para cualquier propietario al que le guste mantener blanca su ropa de cama. No es sólo antiestético. Es persistente.

Es posible que tengas la tentación de tirar la sábana manchada a la lavadora y esperar lo mejor. No.

El agua caliente actúa como pegamento para las proteínas. Si lo usas, horneas el tinte en las fibras de forma permanente. La clave del éxito es la velocidad. Sólo agua fría.

Aquí tienes el método práctico paso a paso para recuperar tus sábanas.

Actuar inmediatamente

El tiempo es tu enemigo. Cuanto más tiempo permanece la sangre, más se adhiere a la tela. Tan pronto como veas la mancha, enjuágala con agua fría.

Si la sábana es de algodón, tienes una opción fácil. Vierte una pequeña cantidad de champú directamente sobre la mancha. Frótelo suavemente. Enjuague con agua fría.

A menudo, eso es todo lo que necesitas. Los tensioactivos del champú eliminan la sangre de forma eficaz.

Afronta las manchas difíciles o que no son de algodón

Si se trata de fibras sintéticas o el champú no funcionó, necesita una reacción química más fuerte.

Nunca uses agua caliente sobre una mancha de sangre. Fija la proteína.

Crea un remojo. Mezcle un litro de agua fría con media cucharadita de detergente líquido para lavar platos a mano y una cucharada de amoníaco. Remoja el área manchada durante 15 minutos.

Frota la mancha nuevamente. Enjuáguelo.

Luego, remoje la hoja en una solución de limpiador enzimático y agua fría. Déjalo reposar durante al menos 30 minutos. Las enzimas descomponen la materia orgánica de la sangre. Este paso es fundamental para manchas más antiguas o fijadas.

Sigue repitiendo este proceso. Remojar. Frotar. Enjuagar. Podrían pasar varias horas. Ser paciente.

Lidiar con las manchas viejas

Si la mancha tiene más de 48 horas, necesitarás un enfoque diferente.

Utilice una mezcla de peróxido de hidrógeno al 3 por ciento y unas gotas de amoníaco. Aplícalo en la zona manchada.

No lo dejes actuar por más de 15 minutos. El peróxido de hidrógeno puede decolorar los colores si se deja demasiado tiempo.

Enjuague bien con agua fría. Es posible que tengas que repetir este proceso hasta que la decoloración desaparezca.

El lavado final

Una vez que la mancha sea invisible, lava la sábana en la lavadora como de costumbre.

Aquí hay una regla absoluta.

No coloques la sábana en la secadora hasta que estés 100 por ciento seguro de que la mancha ha desaparecido.

El calor es el enemigo. Si queda incluso un leve rastro, la secadora lo fijará para siempre. Primero seque la sábana al aire libre. Compruébalo con luz natural. Si está limpio, puedes secarlo en secadora.

Si lo detecta temprano, este proceso es sencillo. Si esperas, se convierte en una batalla de química y tiempo. Sólo mantén el agua fría.